Home < Diócesis < El Papa habla a los obispos en Chile

El Papa habla a los obispos en Chile

Hermanos en Jesucristo:

En la sacristía de la Catedral de Santiago, el Papa Francisco se encontró con los obispos de Chile. A ellos les recordó que una de sus principales tareas es estar cerca de los consagrados y los sacerdotes como padres, ayudándoles “a crecer y a desarrollar los carismas que el Espíritu ha querido derramar en sus respectivos presbiterios“.

Esto se relaciona con la identidad cristiana y eclesia,  y “con la conciencia de ser pueblo, ser Pueblo de Dios“, o sea,  saberse perteneciente a Cristo y a la Iglesia.  En efecto,“uno de los problemas que enfrentan nuestras sociedades hoy en día es el sentimiento de orfandad, es decir, que no pertenecen a nadie“ . Si a los católicos nos pasara esto, entonces “nos olvidamos de que somos parte del santo Pueblo fiel de Dios“.  Esto no nos puede pasar, porque “la Iglesia no es ni será nunca de una élite de consagrados, sacerdotes u obispos“.  Desde el Papa, pasando por los obispos, sacerdotes y diáconos, los religiosos y los laicos somos fieles cristianos miembros del Pueblo de Dios, con la misma dignidad recibida en el bautismo.

Si nos olvidamos de que todos somos parte del Santo Pueblo fiel de Dios “nos puede llevar a una de las tentaciones que más daño le hacen al dinamismo misionero que estamos llamados a impulsar: el clericalismo, que resulta una caricatura de la vocación recibida“. Cada uno de los bautizados tiene carismas y ministerios en conformidad a la vocación y misión recibida de parte del Señor.

Pero, precisamente, “el clericalismo, lejos de impulsar los distintos aportes y propuestas, poco a poco va apagando el fuego profético que la Iglesia toda está llamada a testimoniar en el corazón de sus pueblos. El clericalismo se olvida de que la visibilidad y la sacramentalidad de la Iglesia pertenece a todo el Pueblo fiel de Dios (cf. Lumen gentium, 9-14) y no sólo a unos pocos elegidos e iluminados“.

En este aspecto, es de vital importancia la formación en los seminarios. Es necesario que los futuros sacerdotes “sean Pastores, al servicio del Pueblo de Dios, como tiene que ser un Pastor, con la doctrina, con la disciplina, con los sacramentos, con la cercanía, con las obras de caridad, pero que tengan esa conciencia de Pueblo“.  Los sacerdotes deben realizar su misión “en unidad fraternal con todo el Pueblo de Dios“, ayudando a los laicos a realizar su vocación en la Iglesia y en el mundo, caminando juntos en el discernimiento de la voluntad de Dios.

Pidamos al Espíritu Santo el don de ser cada vez más misioneros y profetas del Señor, abandonando lo que impida cumplir el mandato de anunciar el Evangelio a todos.

+ Francisco Javier

Obispo de Villarrica