El primer sacerdote capuchino de origen mapuche cumple hoy un hito histórico para la Iglesia Chilena. Testigo de la transformación del antiguo Vicariato en Diócesis y reconocido como Hijo Ilustre de Villarrica, el P. Severiano celebra sus Bodas de Titanio

Este 8 de abril de 2026 no es un día cualquiera para la Diócesis de Villarrica. Hoy se cumplen exactamente 70 años desde que un joven Severiano Alcamán, perteneciente a la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos (OFM Cap), pronunció su “Sí” definitivo ante el altar. Desde aquel 1956, su ministerio ha sido un testimonio ininterrumpido de amor a Jesucristo y de servicio a la comunidad.

El Padre Severiano ocupa un lugar de honor en la historia eclesiástica regional al ser el primer capuchino de origen mapuche. Su ordenación fue, y sigue siendo, un signo potente del Evangelio en nuestras tierras, logrando armonizar su identidad ancestral con el carisma franciscano de la sencillez y la paz.

Memoria viva de la Diócesis
A sus más de 90 años, el P. Severiano se alza como el puente que une el pasado y el presente de nuestra jurisdicción. Es un presbítero que ha conocido y trabajado con todos los obispos: desde la era del Vicariato Apostólico de la Araucanía, bajo el liderazgo de Mons. Guido Beck de Ramberga, quien lo ordenó sacerdote, hasta la consolidación de la actual Diócesis de Villarrica con sus sucesores y nuestro actual Pastor, Mons. Francisco Javier Stegmeier.

Reconocimientos a una vida de entrega
Su labor ha trascendido las paredes del templo. En 2024, la Municipalidad de Villarrica lo condecoró como Hijo Ilustre, reconociendo en él a un ciudadano ejemplar que ha dedicado su vida a la escucha, el consejo y el acompañamiento de miles de familias villarricenses.

Asimismo, en el marco de la reciente jornada del clero de este 2026, el Obispo y sus hermanos sacerdotes le rindieron un emotivo homenaje. En dicha instancia, se destacó su humildad y su capacidad de ser “un evangelio abierto” para las nuevas generaciones de presbíteros que ven en él un modelo de perseverancia.

Gratitud Diocesana
La jornada de este 8 de abril culminó con una íntima celebración en la Parroquia Santa Cruz de Pucón, lugar donde reside actualmente el Padre Severiano. En la instancia, el festejado compartió con su comunidad y algunos amigos, quienes entre palabras y muestras de afecto, celebraron al nonagenario. Fue un momento de íntima alegría que reflejó el vínculo indisoluble entre el pastor y las almas que ha guiado durante siete décadas.
