Reunidos en Asamblea Plenaria, expresan su plena adhesión filial, afectiva y efectiva al Sucesor de Pedro.

1. Los Obispos de Chile, reunidos en Asamblea Plenaria, hemos tomado conocimiento de recientes declaraciones del Presidente de los Estados Unidos de América referidas al Papa León XIV, en el contexto de la grave situación internacional marcada por la guerra y sus reiterados llamados por la paz.
2. Como pastores del Pueblo de Dios que peregrina en Chile, expresamos con claridad nuestra plena adhesión filial, afectiva y efectiva al Sucesor de Pedro, a quien reconocemos como principio visible de unidad en la Iglesia (cf. Lumen Gentium, 23). Su voz, en medio de los conflictos del mundo, no responde a intereses ideológicos ni a estrategias de poder, sino que brota del Evangelio de Jesucristo, “Príncipe de la paz” (Is 9,5).
3. Nos duele constatar que se descalifique la palabra del Papa cuando ésta interpela las conciencias y llama a la conversión. La misión del Romano Pontífice no se limita a lo privado o a lo meramente cultual, sino que incluye el deber grave de iluminar las realidades humanas con la luz del Evangelio, especialmente cuando están en juego la vida, la dignidad de las personas y la paz entre las naciones.
4. El Papa León XIV ha recordado con firmeza que la guerra nunca es solución, sino una derrota de la humanidad. Sus llamados a detener la violencia, a proteger a los inocentes y a reabrir caminos de diálogo se sitúan en plena continuidad con el Magisterio de la Iglesia, desde San Juan XXIII hasta nuestros días.
5. Como Obispos, reafirmamos que la paz es una exigencia moral fundada en la justicia, la verdad y la caridad. No es posible reducir la voz de la Iglesia, ni pretender relegarla al silencio cuando defiende principios fundamentales de la ley moral natural y del derecho de los pueblos.
6. Invitamos a todos los fieles a orar intensamente por el Santo Padre, para que el Señor lo fortalezca en su misión, y por los gobernantes de las naciones, para que acojan caminos de entendimiento y eviten el sufrimiento de los pueblos.
7. En este tiempo de prueba para la humanidad, renovamos nuestra confianza en Cristo Resucitado, quien es “nuestra paz” (Ef 2,14), y en la intercesión de la Virgen del Carmen, Madre y Reina de la Paz, cuyo Centenario de coronación estamos celebrando.
LOS OBISPOS DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE
Santiago, 13 de abril de 2026
Santiago, 13-04-2026
Documentos Adjuntos:
Declaración de los Obispos de Chile en comunión con el Santo Padre León XIV
Extraído de: Iglesia.cl