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Semana Santa en la parroquia San Sebastián de Panguipulli

El párroco de Panguipulli, Padre Alejandro Gutiérrez, exhortó a sus feligreses, el Domingo de Ramos, diciendo: “vivamos  con profundidad estos días santos, y no tengamos miedo de abrazar la Cruz gloriosa de Cristo, ya que en ella encontramos la salvación.  El verdadero discípulo  comprende que el camino tras el Maestro es cargando su propia cruz… esta es  la única forma de participar del triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte”.

Siguiendo esta invitación, al atardecer del Jueves Santo, los feligreses de Panguipulli se congregaron en el Templo Parroquial, para celebrar la institución del sacramento de la Eucaristía y del Sacerdocio ministerial.

El Viernes Santo se vivió un fervoroso Via Crucis por las calles de la ciudad, donde se meditó la Pasión y Muerte redentora de nuestro Señor Jesucristo. A lo largo del peregrinar, se oró por las diversas realidades de nuestra sociedad: las familias, el mundo rural, las mujeres, por nuestras autoridades, por las instituciones con vocación de  servicio, por los migrantes,  por los niños y jóvenes. La actividad concluyó en el frontis del Templo parroquial, donde el padre Alejandro invitó a contemplar la Cruz, y redescubrir en ella el gran amor  de Jesús por todos los hombres y mujeres, ejemplo que los discípulos de hoy deben imitar.

Con gran  gozo  se celebró el triunfo de nuestro Señor Jesucristo  sobre la muerte, en la tradicional Vigilia de Pascua, en su homilía el párroco de Panguipulli dijo: “vivamos como discípulos del Resucitado; por ello, esforcémonos en remover todas aquellas piedras que buscan quitarnos la esperanza, que no nos permiten vivir una espiritualidad del encuentro, y nos hacen caminar en la vida con el rostro triste…  Cristo ha resucitado hoy, y nosotros  somos enviados a dar testimonio en todos nuestros ambientes de esta gran noticia… pidamos al  Espíritu Santo que nos quite la cobardía  y la vergüenza, y de este modo nos de la gracia de vivir como verdaderos discípulos y misioneros del Resucitado”.