Home < Di贸cesis < Reflexi贸n de Mons. Stegmeier: La Constituci贸n Pol铆tica II

Reflexi贸n de Mons. Stegmeier: La Constituci贸n Pol铆tica II

Hermanos en Jesucristo:

En esta segunda parte relativa a la Constituci贸n, contin煤o dando algunos criterios de orden moral que considero necesario al momento de decidir respecto a la permanencia de la actual Constituci贸n, con o sin reforma de la misma, o la redacci贸n de una nueva.

Supuesta la competencia profesional de los constitucionalistas que deber谩n discernir respecto a las distintas alternativas, es necesario tener en cuenta aquellos 鈥減rincipios que no son negociables鈥 recordados por el Papa Benedicto en un discurso del 29 de marzo de 2006. Estos principios iluminan las conciencias con la finalidad de 鈥渜ue las personas puedan actuar libremente y con responsabilidad, seg煤n las aut茅nticas exigencias de la justicia, aunque esto pueda entrar en conflicto con situaciones de poder y de inter茅s personal鈥.

El reconocimiento de la dignidad de la persona humana y las ra铆ces cristianas de nuestra sociedad chilena impelen a la Iglesia a recordar siempre aquellos principios no negociables en la vida p煤blica, en la legislaci贸n y, en nuestro caso, en la Constituci贸n pol铆tica del Estado, destinada esta 煤ltima a regular la entera vida de la Naci贸n.

El Papa Benedicto XVI se帽ala que entre estos principios no negociables 鈥渉oy emergen claramente los siguientes:

  • Protecci贸n de la vida en todas sus fases, desde el primer momento de su concepci贸n hasta su muerte natural;
  • Reconocimiento y promoci贸n de la estructura natural de la familia, como una uni贸n entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio, y su defensa ante los intentos de hacer que sea jur铆dicamente equivalente a formas radicalmente diferentes de uni贸n que en realidad la da帽an y contribuyen a su desestabilizaci贸n, oscureciendo su car谩cter particular y su papel social insustituible;
  • La protecci贸n del derecho de los padres a educar a sus hijos鈥.

Hay otros principios irrenunciables que deben ser siempre salvaguardados. Entre ellos, la libertad religiosa, como ense帽a Dignitatis human忙 2, en el Concilio Vaticano II: 鈥淓ste derecho de la persona humana a la libertad religiosa debe ser reconocido en el ordenamiento jur铆dico de la sociedad, de forma que se convierta en derecho civil鈥. La religi贸n por su misma naturaleza tiene un car谩cter comunitario y p煤blico. La legislaci贸n tiene que defender y promover el derecho de los creyentes a profesar su fe, actuar conforme a ella y a los dictados de la propia conciencia y rendir culto a Dios no s贸lo en la vida privada o familiar, sino tambi茅n en los 谩mbitos de la vida p煤blica y en las instituciones estatales, 鈥渟iempre que se respete el justo orden p煤blico鈥, es decir, de acuerdo a la ley moral.

+ Francisco Javier

Obispo de Villarrica