Home < Diócesis < Nuevo párroco en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Quepe

Nuevo párroco en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Quepe

P. Agustinus Naru (svd), nuevo párroco de Quepe – P. Marcelo Oyarzún (svd), antiguo párroco de Quepe – Mons. Stegmeier, Obispo de Villarrica

Este mes de marzo de 2020 se nombró a un nuevo párroco para la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Quepe, cuyo cuidado pastoral está confiado a la congregación de los Misioneros del Verbo Divino. 

En este contexto, también se realizó una visita del nuevo superior de los Misioneros del Verbo Divino, P. Yuventus Kota, al Obispo de Villarrica, Mons. Francisco Javier Stegmeier Schimdlin.

En los últimos 3 años la comunidad tuvo por párroco al P. Marcelo Oyarzún (svd), sacerdote desde hace veinte años, quien ha sido enviado para servir en la casa de formación de la congregación en Santiago de Chile.

El P. Oyarzún señaló estar “contento de haber estado en Quepe, trabajando y conociendo nuestra cultura mapuche. Yo soy chileno, nací en el sur de Chile, en Purranque, y de alguna manera crecí entre las comunidades huilliches”.

“Estoy muy agradecido de Quepe, de Metrenco, de todas las comunidades rurales. Disfruté mucho visitar las comunidades, tomar mate, conversar, pasar el tiempo con ellos e ir ganando en amistad y conocimiento”, agradeció.

El P. Oyrazún expresó que “el trabajo primordial es eso, visitar a la gente y conocer más sus inquietudes y lo que necesitan de uno, porque uno está para servir. Les agradezco todo lo que hicieron por mí, gracias por acogerme en sus casas”. 

En tanto, el nuevo párroco de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Quepe es el P. Agustinus Naru (svd), sacerdote indonesio que lleva 8 años en Chile. Estuvo en Pica 6 años (Región de Tarapacá) y 2 años en Osorno (Región de Los Lagos).

“Para mí es una misión de Dios y yo comparto la misión del Señor”, expresó el P. Agustino. 

El nuevo párroco señaló que “voy a hacer lo que pueda para evangelizar, compartir, conocer la cultura de la Región de la Araucanía y la identidad de la comunidad mapuche, ya que trabajar con los pueblos originarios es parte de nuestra misión como Verbo Divino”.

“Esta misión es un desafío pero confío en Dios porque de Él la he recibido y trabajaré amparado por su gracia”, manifestó.