Con la participación del presbiterio diocesano y bajo el deseo de volver a respirar en Dios, los sacerdotes vivieron una semana de profundo encuentro espiritual junto nuestro obispo Mons. Francisco Javier Stegmeier.

BOROA, 13 de marzo de 2026.- Luego de cinco días de intenso recogimiento y oración en la casa de ejercicios de las Hermanas Catequistas de Boroa, este viernes concluyó el Retiro de Cuaresma del clero de la Diócesis de Villarrica. La jornada finalizó con la celebración de la Santa Misa, marcando el envío de los pastores de regreso a sus respectivas comunidades parroquiales.

Los ejercicios espirituales, que se iniciaron el pasado lunes, fueron dirigidos por el destacado sacerdote eremita francés Joël Guibert. El predicador, reconocido por su acompañamiento espiritual a obispos y presbíteros en diversas partes del mundo, centró sus meditaciones en la necesidad de que el consagrado retorne al silencio interior para revitalizar su vocación y servicio.


Durante la semana, los sacerdotes participaron en un nutrido itinerario de piedad que incluyó la Adoración al Santísimo Sacramento, el rezo del Vía Crucis al aire libre aprovechando el entorno natural de la zona, la celebración diaria de la Eucaristía y momentos de fraternidad a través del canto y el intercambio de experiencias pastorales.


Comprometidos con esta semana, invitamos a todos los fieles a elevar una oración especial por la santificación de sus sacerdotes y por los frutos espirituales de esta semana, de modo que la vivencia de la próxima Semana Santa sea un tiempo de verdadera conversión para toda la Iglesia diocesana.
