Saludo de Navidad de parte de nuestro obispo, Mons. Francisco Javier Stegmeier Schmidlin.

El 21 de diciembre de 2021, nuestra iglesia diocesana de Villarrica celebró a lo grande un año más de vida de nuestro querido Obispo Emérito, Mons. Sixto Parzinger Foild, quien cumplió 90 años.
En su boletín semanal del Clero, Mons. Stegmeier reflexionaba: «El regalo de la longevidad -que en el caso de don Sixto tiene algo de milagroso- permite ver el pasado con las perspectivas de la sabiduría y de la eternidad. Se es capaz de darse cuenta con mayor lucidez acerca de lo que realmente es importante y lo que no lo es. Con el paso del tiempo los proyectos y los planes humanos, las capacidades y las dotes personales van difuminándose y va destacándose más y más la obra del Señor, hasta desembocar en aquella vida en la “que Dios será todo en todo” (1 Cor 15,28)».
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La celebración del cumpleaños de don Sixto estuvo coronada por la Santa Misa celebrada en la Catedral de Villarrica, a las 11:00h, presidida por él y acompañado por los obispos: Mons. Francisco Javier Stegmeier (Villarrica); Cardenal Celestino Aós (Santiago), Mons. Alberto Ortega (Nuncio Apostólico); Mons. René Rebolledo (La Serena); Mons. Héctor Vargas (Temuco); Mons. Fernando Chomalí (Concepción); además del clero diocesano, seminaristas del Seminario Mayor San Fidel, religiosas y fieles.

Posteriormente, se realizó un almuerzo fraterno en el que participaron los obispos, el clero diocesano, seminaristas y religiosas. Mons. Sixto recibió numerosos gestos de cariño que reflejan lo importante que es su presencia en la vida de nuestra Iglesia en la Diócesis de Villarrica.
Los fieles de Villarrica nos comprometemos a rezar por él, para que Nuestro Señor le conceda siempre la salud de cuerpo y alma, santidad de vida y la felicidad plena. ¡Felicidades don Sixto! Compartimos algunas fotos de lo vivido, junto con la homilía de don Sixto.
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Mons. Sixto Parzinger Foild (1931)
Nació en St. Johann Tirol Alemania el 21 de diciembre de 1931. Hijo de Johann Parzinger Dirnberger y Elise Foidl Hochfilzer. Ingresó a la Orden de los Padres Capuchinos en Laufen (Baviera), Alemania, el 21 de agosto de 1954. Hizo sus votos simples en Laufen el 22 de agosto de 1955; y sus votos solemnes en Eichstatt el 22 de agosto de 1958.
Cursó sus estudios eclesiásticos en su Orden, en Alemania. Fue ordenado sacerdote en Freising, Alemania, el 29 de junio de 1960 por el Card. Josef Wendel, Arzobispo de Munich. Cumpliendo posteriormente diversas actividades misioneras.
Llegó a Chile el 18 de marzo de 1965. En el país, fue Vicario parroquial en Padre Las Casas (1965-1966) y en Boroa (1967-1969). Se desempeñó, además, como párroco y decano de Padre Las Casas (1970-1977).
El Santo Padre Pablo VI lo eligió Obispo titular de Guari y Vicario apostólico de la Araucanía el 27 de diciembre de 1977. Tomó posesión del Vicariato el 5 de marzo de 1978. Sucediendo a Mons. Guillermo C. Hartl, fallecido en 1977. Fue consagrado en la Catedral de Villarrica el 5 de marzo de 1978 por el Cardenal Agnello Rossi, Prefecto de la Sagrada Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Su lema episcopal es: Ad aedification em fidei, Para la edificación de la Fe.
Durante su período como Vicario Apostólico de la Araucanía con la tarea evangelizadora en la zona, dedicando gran parte de su apostolado en el pueblo mapuche, como también muy preocupado de las vocaciones para el Seminario Mayor San Fidel, de San José de la Mariquina.
Una de sus grandes tareas fue crear la Escuela de Formación para los ministros al Diaconado Permanente. Actualmente continúan preparándose laicos con el fin de aumentar este ministerio permanente y apoyar la pastoral, Dios mediante, en todas las parroquias.
El 5 de enero de 2002 fue nombrado primer Obispo de la nueva Diócesis del Sagrado Corazón de Jesús de Villarrica, tierra de misiones fructíferas, en la que sirvió por más de 31 años. En estos años realizó múltiples visitas pastorales a las parroquias de la zona, donde pudo ir compartiendo las necesidades pastorales de los fieles de la época.
Una de sus últimas obras que se gestaron en su administración, se dio el 30 de mayo de 2004. Donde da su bendición y coloca la primera piedra en las dependencias del Seminario Mayor San Fidel, que se ubicó hasta 2015 en Padre las Casas. Mons. Sixto renuncia al gobierno de la diócesis el 5 de marzo de 2007, a los 75 años de edad. Hoy vive su retiro en la comuna de San José de la Mariquina.
*Debido a la emergencia sanitaria por el Covid 19 y para prevenir contagio, actualmente don Sixto se encuentra en la casa de Purulón Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús.

Hermanos en Jesucristo:
Pronto, muy pronto, vendrá el Señor a estar con nosotros. Cristo viene a salvarnos. Cuando nació en Belén, el mundo entero “vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia” (Is 9,2).
Desde Adán para adelante, a causa del pecado, todos los tiempos han sido difíciles. Toda la historia humana se ha desenvuelto en “sombras de muerte” (Mt 4,16), caminando sin esperanza ni alegría.
En medio de tanta oscuridad aparece Jesucristo, el “Sol que nace de lo alto, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz” (Lc 1,78-79).
En esta Navidad debe renovarse nuestra esperanza en el Señor y en sus promesas de justicia y paz. Mientras mayores sean las dificultades y más incierto y peligroso se avizore el futuro, mayor debe ser nuestra confianza en Dios, de modo que “esperando contra toda esperanza” (Rm 4,18), nos apoyemos firmemente en las promesas del Señor.
El pasado, el presente y el futuro pertenecen al Señor. Todo está en sus manos y sus designios de amor se cumplen infaliblemente. Dios es siempre todopoderoso y su permisión del mal es en vistas a un gran bien, pues por la fe “sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio” (Rm 8,28).
En Navidad contemplaremos al eterno y omnipotente Dios nacer en la fragilidad de la condición humana. Veremos a un Niño envuelto en pañales, recostado en un pesebre y cobijado por María y José. Ese Niño es el Señor, el Mesías, el Salvador (Ver Lc 2,11).
A ese Niño le ponen por nombre “Jesús”, porque es “Dios Salvador”. “No hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” (Hch 4,12).
Ánimo, levantemos la cabeza, pues los poderes de este mundo no son Dios. Nunca olvidemos que “la Luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron” (Jn 1,5).
+ Francisco Javier
Obispo de Villarrica
El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile valora que, ante el contexto de polarización de la campaña presidencial, se esté dando un cierto tono de moderación en las propuestas, animando a ejercer el derecho a votar y decidir en conciencia buscando el bien común. Se pide a los candidatos aceptar el dictamen de la ciudadanía y que el próximo presidente gobierne para todos los chilenos, buscando caminos de diálogo, acuerdo, justicia y fraternidad.
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Reconociendo la participación cívica como uno de los pilares de la democracia, se pide a los católicos y ciudadanos a ejercer el derecho a voto, invitando a “votar en conciencia, considerando principios cristianos fundamentales para el ordenamiento social y político” añadiendo el deber “que cada uno de nosotros está llamado a asumir, aun cuando las opciones en juego muestren insuficiencias respecto de esos mismos principios”, solicitando que en la decisión se busque el mayor bien común.
“El próximo Domingo tendremos un nuevo presidente de la República y desde ya oramos por él y su gobierno. Le pedimos que gobierne para todos los chilenos, buscando caminos de diálogo, acuerdo, justicia y fraternidad. A ambos candidatos les pedimos que honren los valores democráticos, acepten el dictamen de la ciudadanía y colaboren, desde su lugar, a construir una comunidad política cuya alma sea la caridad social”, expresan los obispos.
Añaden que es bueno tener presente que Chile no se construye solo con la acción de sus políticos, citando palabras del Papa Francisco: “Cada día se nos ofrece una nueva oportunidad, una etapa nueva. No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos”.
A pocos días de la Navidad, los pastores concluyen su mensaje invitando “a orar por la unidad de nuestro país, contemplando al Dios con nosotros que asume nuestra condición humana para que vivamos como hermanos”, y pidiendole que “nos anime en el desafío de ser artífices de la paz”.
– Leer el texto completo de la declaración del Comité Permanente de la CECh (pdf)
VIDEO:
– Declaración leída por el Arzobispo de Concepción, Fernando Chomali Garib, vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Chile https://youtu.be/cbeiBrLvH1Q
– Enlace de descarga del video en bruto: https://we.tl/t-UGFv0HnPBB
Fuente: Comunicaciones CECh
CECh, 16-12-2021

Santa Misa en Villarrica
Este 8 de diciembre, como ya es tradición, las parroquias de nuestra Diócesis celebraron a lo grande la Fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, con la celebración de la Eucaristía y posterior procesión con la imagen mariana.
Esta fiesta coincidió con el cierre del Año de San José, por lo que algunas parroquias también sacaron la imagen del Santo Custodio en homenaje.
Nuevos candidatos a Órdenes Sagradas

Elías, Marcelo y Didier.
En la celebración de la Santa Misa presidida por nuestro obispo, Mons. Francisco Javier Stegmeier, en Villarrica, los seminaristas Elias Flor (paraguayo), Marcelo Lira (chileno) y Didier Alzate (colombiano) recibieron el rito de admisión como candidatos a las Órdenes Sagradas. Recemos por ellos, por su perseverancia y fidelidad.
Bendición del Campanario en Lican Ray

En tanto, en la Parroquia San Francisco de Lican Ray se realizó la bendición del campanario parroquial, en cuya inscripción se lee:
“San José esposo de la Virgen María, que con corazón de padre fuiste el custodio de Jesucristo y ahora lo eres de la iglesia, ruega por nosotros pecadores. Bendecimos este campanario para gloria de Dios y alabanza de la Inmaculada Virgen María. 8 de diciembre de 2021 – Año de San José”.
Vea aquí el video conmemorativo.
Fiestas patronales de tres parroquias

Parroquias de Cunco, Loncoche y Boroa.
En el día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María tres parroquias de nuestra Diócesis celebraron su fiesta patronal: Parroquias de Cunco, de Loncoche y de Boroa, que según dice la historia fue fundada en 1884, siendo la segunda comunidad más antigua del territorio diocesano, solo superada por la misión en Pelchuquín.
Encomendamos a sus fieles laicos, religiosas, diáconos y sacerdotes a la poderosa y materna intercesión de la Santísima Virgen María para que a todos ellos les alcance de su Hijo Jesucristo la gracia de una cada vez mayor fidelidad en la vida cristiana y en la evangelización.
A continuación compartimos fotos de algunas parroquias festejando la Inmaculada y Cierre del Año de San José.












Hermanos en Jesucristo:
El 8 de diciembre, día que celebra el misterio de la Inmaculada Concepción de la siempre Virgen María, está concluyendo el Año de San José, al que nos convocó el Papa Francisco al cumplirse en el 2020 ciento cincuenta años de la proclamación de San José como Patrono universal de la Iglesia.
La celebración de María y de José en un mismo día los une en el misterio de Jesucristo. La Virgen María fue elegida desde toda la eternidad para ser “la Madre del Señor” (Lc 1,43) y San José lo fue para ser quien amara y cuidara al Niño Jesús con corazón de padre.
La mejor imagen para representar este misterio es el de la Sagrada Familia que contemplaremos en Belén, tal como lo hicieron los pastorcillos: “Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre” (Lc 2,16).
La intención del Papa Francisco es que crezca el conocimiento y el amor a San José, para ser impulsados a implorar su intercesión e imitar sus virtudes, como también su decisión a hacer siempre y en todo la voluntad de Dios.
La razón de nuestro cariño a María y a José es el lugar único que ocupan en la Encarnación del Hijo eterno de Dios.
La Virgen María y San José son hoy tan importantes para nosotros en el plan de salvación de Cristo, porque estando ellos en la tierra se hicieron “esclavos del Señor” (ver Lc 1,18.48, sumisos completamente a la voluntad de Dios.
Por eso el Papa Francisco destaca el hecho que a San José se le llame “castísimo”: “La castidad está en ser libres del afán de poseer en todos los ámbitos de la vida. Sólo cuando un amor es casto es un verdadero amor. El amor que quiere poseer, al final, siempre se vuelve peligroso, aprisiona, sofoca, hace infeliz… La lógica del amor es siempre una lógica de libertad, y José fue capaz de amar de una manera extraordinariamente libre. Nunca se puso en el centro. Supo cómo descentrarse, para poner a María y a Jesús en el centro de su vida…”.
¡Inmaculada Virgen María y San José, rueguen por nosotros ante su Hijo Jesús!
+ Francisco Javier
Obispo de Villarrica

Hermanos en Jesucristo:
Hemos iniciado el tiempo de Adviento. Es expresión de la venida del Hijo de Dios al mundo, enviado por el Padre y hecho carne en el vientre purísimo de la Virgen María. Y es también expresión de la promesa de la segunda venida de Cristo al final de los tiempos.
Cuando Cristo regrese vendrá “entre nubes con gran poder y gloria” (Mc 13,26). En ese instante todos los hombres y todos los pueblos verán que Jesús es el Mesías, el Señor y el Salvador. Quienes han creído esto por la fe, han esperado el cumplimiento de las promesas de Dios y han amado a Cristo por sobre todas las cosas, se alegrarán de esta venida y tendrán “una resurrección de vida” (Jn 5,29).
Por eso, aún en medio de tantos signos de muerte, nos dice el Señor “cobren ánimo y levanten la cabeza porque se acerca la redención de ustedes” (Lc 21,28). La venida definitiva de Cristo es motivo de esperanza y de alegría, porque Él viene a liberarnos de todas las consecuencias debidas al pecado. En la eternidad del Cielo, el Señor “enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado” (Ap 21,4). Será el reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, el amor y la paz.
Esta promesa del Señor referida a su segunda venida ya se hace presente en la historia a través de la esperanza de la Iglesia y de los cristianos, en la medida en que Cristo establece su reinado en la tierra.
Los cristianos estamos llamados a ser apóstoles del Reino de Cristo en nuestro mundo, anunciando su Evangelio y siendo sus testigos con una vida intensa de fe, esperanza y amor.
En Adviento recibimos la gracia de alimentar nuestra esperanza intensificando la oración. Cristo lo dice: “Es preciso orar siempre, sin desfallecer” (Lc 18,1) y nos advierte que la oración es condición para estar con Él: “Estén en vela, orando en todo tiempo para que ustedes tengan fuerza y escapen a todo lo que está para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre” (Lc 21,36).
+ Francisco Javier
Obispo de Villarrica

Hermanos en Jesucristo:
El domingo 28 de noviembre damos inicio al hermoso tiempo de Adviento, marcado por la esperanza expectante y alegre de la venida salvadora de Jesús.
Es un tiempo de preparación espiritual del nacimiento del Niño Dios en el pesebre de Belén, pero es también el anhelo cristiano de la Parusía, es decir, el advenimiento glorioso de Cristo al final de los tiempos.
Si para algunos esta segunda venida es motivo de angustia y terror, asociado al “acabo de mundo”, para los cristianos es motivo de esperanza y de oración suplicante para que pronto se realice esta promesa del Señor, pues vivimos “aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo” (Tit 2,13).
Como los primeros cristianos hemos de decir: “¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!“ (Ap 22,20). Es también lo que decimos en el Padre Nuestro: “Venga a nosotros tu Reino”.
El tiempo litúrgico de Adviento está caracterizado por la gracia de la esperanza y de la alegría. El Señor nos invita a la vigilancia y a la preparación espiritual de su inminente venida, pues “nadie sabe ni día y ni la hora” (Mt 24,36). Por eso nos dice Jesús: “También ustedes estén preparados, porque en el momento que no piensen, vendrá el Hijo del hombre” (Mt 24,44).
Nosotros hemos de vivir cada día pensando que hoy, en este instante, viene el Señor. Esto significa estar preparados. Adviento es el tiempo en que el Señor da esta gracia especial a través de la lectura de la Palabra de Dios, la participación en la Misa, especialmente el Domingo, la frecuente recepción del perdón de los pecados en el Sacramento de la Confesión, la invocación a la Virgen María…
También tiene que darse una actitud de austeridad respecto a las cosas de este mundo y una intensificación de la oración. El que espera está en vela. Invito a todos a que vengan a la Capilla de Adoracion Perpetua, ubicada junto al obispado y abierta las 24 horas todos los días del año. Es un lugar privilegiado para orar en presencia del Señor Jesucristo Eucarístico.
+ Francisco Javier
Obispo de Villarrica

El jueves 18 de noviembre se celebró con gran alegría la renovación de alianza de amor del movimiento Schoenstatt Diócesis de Villarrica.
En una Eucaristía presidida por el P. Joaquín Lobos (Padres de Schoenstatt) los participantes renovaron este hermoso compromiso en familia junto a la Mater.
También se aprovechó de orar por el futuro de la patria en el marco de las elecciones presidenciales de este domingo 21 de noviembre.
La próxima renovación de amor será el 18 de diciembre.

Hermanos en Jesucristo:
En las elecciones del 21 de noviembre están en juego no solo la ratificación o el cambio de autoridades, sino también el reconocimiento o el rechazo de los pilares fundamentales de la Patria.
En el pasado veíamos a un Chile cristiano respetuoso de la dignidad de todas las personas, sin excepción. De un tiempo a esta parte esto ha ido cambiado y se está gestando una sociedad sin referencia a Dios y a Cristo, e incluso se está hablando de que sea la ecología y no la persona el centro de la realidad terrena.
¿Qué puede estar en juego en estas elecciones?
Estos temas son de sentido común. Es lo más alejado a posturas extremas. Es al revés. Son las ideologías las que quieren eliminar de la sociedad estos temas precisamente para imponer sus posturas extremistas.
Antes de votar, hay que conocer qué piensa el candidato respecto a estos principios básicos. Es un derecho y un deber ir a votar por quienes representen los principios humanos, sociales y cristianos de Chile.
+ Francisco Javier
Obispo de Villarrica
Diócesis de Villarrica
Gerónimo de Alderete, 939
Fono: +56 (45) 2202600
Villarrica, Araucanía
Chile
Perteneciente a la Provincia Eclesiástica de Concepción